La desaparición de María Teresa Fernández
La noche del 18 de agosto de 2000, mientras la ciudad granadina de Motril vibraba con sus fiestas patronales, una joven de 18 años se desvaneció sin dejar rastro. Lo que comenzó como una salida rutinaria para asistir a un concierto se convirtió en otra de los desapariciones inquietantes sin resolver de la historia de España.







