El asesino de los barrancos
Entre 1989 y 1998, la provincia de Almería vivió una de sus épocas más oscuras. Un presunto asesino en serie, apodado el «Asesino de los Barrancos» o el «Psicópata del Zapillo», dejó un rastro de al menos diez víctimas en parajes solitarios. A pesar de la brutalidad de sus actos y de la puesta en marcha de la Operación Indalo, el culpable nunca se sentó en el banquillo de los acusados, dejando estos crímenes en el más absoluto misterio y la impunidad legal debido a su prescripción.

















































